Prestamos Personales y Tarjetas de Credito: Cual es la mejor opcion
Los prestamos personales y las tarjetas de credito son las
dos fuentes de financiación a las que normalmente acudimos en el caso de encontrarnos con problemas financieros
repentinos.
Los prestamos personales y las tarjetas de credito deben ser siempre la 2ª opción. En
el caso de problemas de liquidez, siempre, lo mejor es hacer uso del dinero que se tenga en la
cuenta corriente. Si no fuese éste el caso, sería más óptimo contratar un préstamo
personal a utilizar la tarjeta de crédito. Expliquemos esto.
Ventajas de los Prestamos Personales
|

|
Además, a no ser que contrates
un préstamo a interés variable, los pagos mensuales serán
fijos a lo largo de la vida del préstamo. Por lo tanto, no corres el riesgo de acumular más
deuda si cumples escrupulosamente con los vencimientos mensuales.
Al contrario de lo que pasa con las tarjetas,
el total adeudado es fijo y se establece en el momento en que se concede el préstamo
personal.
|
|
|

|
Las devoluciones fijas
mensuales facilitan igualmente el que puedas realizar un presupuesto coherente de tus finanzas. El pago es fijo y por lo
tanto puedes incluirlo como tal en tu previsión de gastos.
|
|

|
Al contrario de las tarjetas,
en donde el límite de endeudamiento puede variar, en el caso de los prestamos esto no puede
ocurrir, por lo que se evita la tentación de gastar
más.
|
|

|
Lo más importante sin embargo,
el tipo de interes aplicado
es mucho más bajo que el de las tarjetas. Pueden llegar a ser 2/3 inferior que el tipo dela
tarjetas. Todo ello sin tener en cuenta las comisiones de tarjetas, mucho
mayores también que en el caso de los prestamos personales.
|
Problemas con las tarjetas de credito
La salida más usual cuando entramos en un bache financiero
repentino es acudir a nuestra tarjeta de crédito. Normalmente, si el problema es puntual, esta solución
puede ser la correcta.
Sin embargo si el problema permanece y se convierte en permanente,
la financiación con tarjetas de créditos puede traer consigo una escalada en espiral de la deuda y de las
comisiones, ya que con ella las comisiones de tarjetas son mucho mayores.
Las tarjetas ofrecen la posibilidad de pagar la cantidad mensual que tú quieras,
siempre por encima de un importe mínimo, compuesto
exclusivamente de intereses.
Como el capital devuelto no se reduce, este irá
aumentando exponencialmente al igual que los intereses. Este efecto espiral es más grave en el
caso de las tarjetas de crédito ya que los intereses son mayores que en cualquier otro tipo de
financiación.
Con este mecanismo de devolución del capital en importes mínimos,
da la sensación al usuario que puede seguir comprando, evitando concentrarse en la raíz de su problema
financiero.
Si no se pone freno a esta espiral de deuda, todo puede desembocar
en un gran problema de deuda difícil de
resolver.
|